miércoles, 21 de enero de 2015

Tengo tanto que contarte de Ángeles Escudero y Care Santos

Título: Tengo tanto que contarte
Autoras: Ángeles Escudero y Care Santos

Editorial: Destino
Palabras clave sobre el género: Realista, amistad, adolescencia, fama

Puntuación total: 3/5
Edición: 3/5
Narración: 3/5
Diálogos: 3/5
Personajes: 3/5
Relaciones: 4/5

En 2013 acudí al Salón Infantil y Juvenil de Madrid que tuvo muchísimas mesas redondas con autores que me encantan. Una de ellas trataba sobre la escritura a cuatro manos, algo que a mí ya me estaba picando el gusanito por cierto proyecto que tenía entre manos. En ella estaban Ángeles Escudero y Care Santos, hablando de cómo había sido su experiencia de escribir entre dos y además una historia que hablaba de la amistad. Supe que tenía que ser mía y desde entonces la tuve en mi casa firmada por ambas autoras, esperando el momento perfecto para su lectura.

Tengo tanto que contarte es la historia de una amistad, no una de las que veríamos en una película Disney, sino una con sus problemas y algunos detalles incluso dañinos. Abril Manrubia es la que lleva la voz cantante en la primera parte, que se encarga de contar cómo se llegaron a conocer y lo que ocurrió con ellas a lo largo de los años. Cada capítulo viene precedido de un mail en el que la coprotagonista trata de contactar con Olvido Rus, su mejor amiga de la adolescencia, para darle una noticia importante. Algo que, aunque sea una actriz mundialmente famosa, debe saber.

Los recuerdos, el intercambio de mails entre Abril y el secretario de Olvido y todos los sucesos del presente se entremezclan creando una unidad sin fisuras. Las piezas van encajando, frases dichas a medias se completan y personajes que no parecían tener fondo cobran una redondez en todos los sentidos. Cada parte de la narración tiene su forma de narrar diferente, con todo lo que ello conllevan, las figuras que se deslizan por los planos son entendidos de forma diferente y se les atribuye un comportamiento que, a lo mejor, no es exactamente como lo considerábamos.

Abril y Olvido me han gustado en todas sus etapas por diferentes razones, incluso por igual. Desde aquellos primeros días en los que no se hablaban, hasta que pasaron a ser cómplices; también cuando las alfombras rojas y el glamour las podía envolver y las noches de lágrimas compartidas y pizzas en el rincón más olvidado del mundo. El libro es ellas, pese a que tengan a un secundario cuyo misterio innegable les llegue a hacer sombra en alguna ocasión.

Llevo mucho tiempo disfrutando de las letras de Care Santos, tanto en novela juvenil como en adulta y también la he probado escribiendo con otras dos manos, por eso ha sido muy grato conocerla una vez más escribiendo con una amiga. En ningún momento se nota una diferencia en la escritura más allá de lo exigido por la forma de narración que os comentaba antes. No sé lo que escribió Ángeles Escudero y qué Care Santos, solo sé que me gustó desde el principio y que lo leí casi sin darme cuenta de una sola sentada. Su escritura es simple y rápida, sus diálogos son limpios y realistas, y la construcción de personajes me pareció sublime, tanto en los que solo salen en una escena como las indiscutibles protagonistas. Lo que sí me gustaría saber es con quién de las dos se identifican más ambas escritoras.

Para ir terminando os diré que es una lectura de lo más recomendable para un día tranquilo que tengáis y os apetezca una novela sobre una amistad real, con sus cosas buenas y cosas malas, como la que podemos tener cualquiera. Os diré que al final de la lectura te sientes una más de su grupo sin necesidad de esforzarte.

Cita:
En la foto se la veía sola, segura de sí misma, encaramada a unos tacones de diez centímetros, luciendo un traje rojo que le sentaba como un guante. Al cuello, una gargantilla de brillantes. Por supuesto, todo era de marca, y no cualquiera. Su postura era desafiante, casi retadora.