miércoles, 30 de mayo de 2012

El Relojero (I)

¡Hola a todos!
Estamos a mitad de semana y ha llegado el día de traeros algo especial y es que llevo un tiempo planeando esto y espero que os guste y lo disfrutéis tanto como yo.

El caso es que cuando renové el blog fue porque tenía las cosas más claras que nunca: quiero publicar y más de una vez he hablado de ello por aquí pero claro ¿cómo lo voy diciendo sin enseñar nada? Así que a eso vengo, a enseñaros uno de mis relatos más nuevos que voy a ir dividiendo en una serie de entregas para que no se haga largo que publicaré (o al menos esa es intención) semanalmente.

Este relato lleva por título El Relojero y es una historia que nació de un sueño un poco absurdo que tuve en el que me querían quitar mi reloj. Obviamente... todo parecido del relato con mi sueño, no es más que pura casualidad ya que tomando esa idea desarrollé lo que vais a leer.

Por último, me gustaría pediros que si os gusta o no, me lo contarais y que si tenéis sugerencias para cambios, los aceptaré encantada porque me gustaría mucho mejorar cada día un poquito más.

Sin más, os dejo con la primera parte de:


El Relojero

El tráfico era ensordecedor y el sonido de mis botas contra el suelo mojado pasaba desapercibido entre el estruendo. Atravesaba un puente a la carrera, sintiendo como la presión de mi pecho crecía cada vez más. Cuando bajé las escaleras, me golpearon y caí de espaldas contra una barandilla. Me retorcí de dolor y, con los ojos entrecerrados, miré hacia arriba donde unos ojos amarillos me devolvían la mirada.

Los coches parecían haber dejado de moverse y el sonido de la lluvia se había detenido, sólo existían esos ojos amarillos que parecían escrutar lo más profundo de mi alma. Ella parecía terrible delante de mí, tenía el pelo rojo empapado y pegado contra su tez blanquecina, y las luces de las farolas colindantes le daban un aspecto fantasmagórico.

Me puse en pie con toda la rapidez que pude y giré sobre mí mismo para salir corriendo pero no logré llegar muy lejos porque ella me derribó sin piedad. Di de nuevo contra el suelo, ahora bocabajo y con ella encima mío, pero no podía prestar atención a la presión que estaba ejerciendo sobre mí porque sólo podía mirar hacia la carretera.

Todos los coches estaban detenidos en medio del movimiento y la lluvia parecía haberse congelado en su caída. ¿Qué estaba pasando?

El dolor del brazo retorciéndose me devolvió a la cruda realidad, quizás no tenía ni idea de lo que estaba pasando en el mundo, pero me afectaba más directamente la chica que tenía encima y que parecía decidida a arrancarme el brazo si así me estaba quieto.

—¿Qué es lo que quieres? —fui capaz de preguntar con un hilo de voz.

Levanté la cabeza para poder mirarla a los ojos, a esa mirada ambarina que me había aterrado desde el primer segundo. Ella no me contestó, movió su mano libre hacia mi cuello y buscó bajo mi camiseta, entonces tiró de mi colgante, provocándome un dolor lacerante. Entonces me liberó y se puso en pie mientras miraba el collar.

Era una reliquia familiar, un reloj de bolsillo que yo había convertido en colgante para que no se me cayera continuamente. Algo se activó en mí, una valentía que desconocía y, de un salto, me precipité hacia ella, derribando a la chica bajo mi peso. Ella chilló sorprendida y soltó el collar que repiqueteó contra el suelo mojado lejos de nosotros.

La solté y salí corriendo hacia el reloj, cuando lo tuve en mi mano vi que las manecillas se movían hacia atrás sin ningún control. Seguí con mi mirada el movimiento y al marcar las doce se detuvo sin más.

El sonido volvió y la lluvia volvió a caer sobre mí. Miré hacia la chica de mirada ambarina pero ya no estaba.


El Relojero es un relato inédito y original de Marta Cruces Díaz, administradora de El Cuaderno de Ireth 2012

Segunda parte

5 comentarios:

Nocturna dijo...

Me ha gustado mucho esta entrada ;)

Malabaricien dijo...

Increíble. En menos de una página has conseguido hacer que me evada y me vea sumergido en la historia, olvidándome de todo lo demás. Con unos párrafos me has enganchado, deseando leer la continuación. Enhorabuena, porque verdaderamente se nota que escribes muy muy bien :)

Elena:) dijo...

Me ha gustado mucho!ME has dejado intrigada:)
Esperaré expectante la continuación!
1beso:)

javi dijo...

Me ha gustado mucho. espero la siguiente parte.
(no dejes nunca de hacer lo que te gusta?
saludos.

Borja Castropol dijo...

Me ha gustado mucho ^^ Espero poder leer la continuación :)
¡Un abrazo!

Entre páginas de libros